Introducción: El Sonido de la Campana

Imagina el eco potente de una campana resonando en un valle silencioso. Es un sonido que rompe la inercia, que anuncia un nuevo comienzo, una liberación. Así comenzó nuestra quinta clase de Metafísica, con una poderosa analogía: debemos hacer sonar nuestras campanas con la misma fe y determinación con la que Josué derribó los muros de Jericó. No es un sonido de guerra, sino de agradecimiento profundo, de una fe que agradece por haber sido salvado incluso antes de ver la salvación.

Este artículo profundiza en las enseñanzas centrales de esta clase reveladora, donde exploramos el mecanismo espiritual más efectivo para disolver los bloqueos que nos separan de nuestra abundancia divina: el arte de ceder la carga.

Parte 1: Identificando al Verdadero Enemigo

“Los enemigos son la pobreza, la enfermedad, el desamor, todo, toda la energía negativa. A esos son tus enemigos.”

En nuestro camino, often nos sentimos acorralados. La escasez financiera, los problemas de salud, la soledad o la ansiedad se presentan como muros infranqueables. La metafísica nos ofrece una perspectiva radical: estos no son más que síntomas, la manifestación externa del verdadero enemigo que reside en nuestro interior.

El Ego: El Único Bloqueo Real
La lección fue clara: “la lo único que hace que la luz no fluya y no llegue a TI es el ego, es tu propio ego.” El ego es la colección de miedos, dudas, creencias limitantes y heridas pasadas que opera como un velo, filtrando la luz infinita de nuestro Ser esencial. Es la voz que nos dice “no puedes”, “no mereces”, “es peligroso”, “vas a fallar”.

Ceder la carga, entonces, no es un acto de rendición, sino el más alto acto de guerra espiritual. Es el proceso consciente de desarmar al ego, de quitarle el poder que le hemos concedido. Cuando decimos “yo cedo la carga para que se dé esta situación”, estamos activando una fuerza espiritual superior que combate directamente contra estas energías de limitación.

Parte 2: El Mecanismo Divino de Ceder la Carga

Una de las preguntas más profundas surge aquí: Si Dios es omnipotente y amoroso, ¿por qué no quita nuestras cargas sin que se lo pidamos?

La respuesta es una de las joyas de esta clase: “Dios sabe que es una carga y nos la podría quitar sin que se lo digamos. Pero él espera que se lo demos para que nosotros grabemos en nuestro subconsciente, nuestro consciente y en todo nuestro ser, que necesitamos de él para liberarnos, que no nos liberamos solos.”

Este acto de “ceder” no es para informar a Dios, sino para transformarnos a nosotros mismos. Es un ritual de humildad y reconocimiento que reprograma nuestra mente a nivel profundo. Nos graba la certeza de que:

  1. No estamos solos.
  2. Existe una fuerza mayor conspirando a nuestro favor.
  3. Nuestra autonomía egoica es una ilusión; la verdadera fuerza viene de la conexión con lo Divino.

La Fe Activa: La Llave que Graba el Subconsciente

“Siempre que se quiera grabar el subconsciente es de vital importancia tener una fe activa. Si no, la fe está muerta.”

La fe activa es el vehículo para este proceso. No es una fe pasiva de “esperar a ver qué pasa”. Es una fe en movimiento, encarnada en acciones y palabras. La historia de la mujer separada de su marido lo ilustra a la perfección:

  • La Apariencia: Separación total, negativa a la reconciliación.
  • La Afirmación (Fe Activa): “En el entendimiento divino no existe ninguna forma de separación y por eso yo no estoy apartada del amor y en compañía de quien me corresponde por derecho divino.”
  • La Persistencia: Más de un año decretaando esta verdad, contra toda evidencia externa.
  • La Manifestación: El regreso de su marido.

Ella no se sentó a llorar; actuó como si la reconciliación ya fuera un hecho. Grabó esa nueva realidad en su subconsciente a través de la repetición consciente y emocional de su decreto.

Parte 3: Métodos Prácticos para Grabar el Subconsciente

¿Cómo llevamos esta teoría a la práctica? La clase nos brindó herramientas maravillosas que trascienden la mera repetición mental.

El Poder de la Música y el Movimiento

  • “El subconsciente es grabado impresionado por la música. Pues la música es parte de la cuarta dimensión, libera el alma, realiza milagros.”
  • La música eleva nuestra vibración, bypassea la mente racional y llega directo al alma. Una alumna enciende música diariamente para armonizarse y liberar su imaginación.
  • El movimiento es igual de poderoso: “Otra persona… acostumbra a bailar mientras hace sus afirmaciones.” Bailar, cantar, caminar en la naturaleza… el cuerpo en movimiento facilita el fluir de la energía estancada y ayuda a incorporar el decreto.

La Clave es la Constancia y la Emoción:

  • “El chiste es que todos los días ustedes se den un tiempo para afirmar, para entregar la carga.”
  • No se trata de un ejercicio mecánico. Se trata de un momento sagrado donde conectas con la emoción de la liberación y la certeza. Puedes hacerlo cantando, bailando, caminando o en quietud. Encuentra tu ritual.

Parte 4: Señales de Tierra vs. La Manifestación

Uno de los errores más comunes en el camino metafísico es confundir la señal con la manifestación completa. Esto lleva a la frustración y al abandono del proceso.

La Historia de Cristóbal Colón y los Pájaros
Antes de avistar América, Colón vio pájaros con ramitas en el pico. Esas ramitas no eran el continente, pero eran la prueba irrefutable de que la tierra estaba cerca. Eran la señal que le decía: “Vas por el camino correcto, persevera”.

La Historia de la Vajilla
Una mujer decretó una vajilla nueva. Poco después, recibió un plato viejo y usado. Se sintió defraudada. Pero el plato viejo no era la manifestación; era la señal de Tierra. Era su “ramita en el pico”. La vajilla completa venía en camino. Al malinterpretar la señal, casi abandona su decreto.

¿Cómo aplicarlo?
Cuando empieces a decretar y a ceder tu carga, estate atento a las pequeñas señales: un mensaje inesperado, una oportunidad pequeña, un cumplido, un rayo de intuición. Celebra estas señales. Son la confirmación de que tu manifestación está en tránsito. El momento más crucial es justo después de ver la señal, cuando el ego grita “¡¿Ves?! ¡Solo era esto! ¡No funcionó!”. Ahí es cuando debes afianzarte con más fuerza en tu fe activa.

Parte 5: Casos de Estudio: La Imaginación y la Riqueza

La clase analizó un caso fascinante que disipa un malentendido común sobre la metafísica.

La Mujer que Vivía en un Mundo Encantado
Una mujer joven y pobre trabajaba para una familia adinerada. Sus amigos le recomendaban ahorrar, pero ella gastaba todo su dinero en “frivolidades” como un sombrero bonito o un regalo. ¿Era irresponsable? Metafísicamente, no.

  • Su Foco Mental: Sus pensamientos siempre estaban en cosas bellas y finas. Vivía en un maravilloso mundo imaginario donde la riqueza era natural.
  • Su Estado Emocional: No había celos, envidia o resentimiento hacia los ricos. Solo una concentración gozosa en la belleza.
  • La Manifestación: Se casó con un hombre adinerado y materializó todo lo que había imaginado.

La Enseñanza Clave:
El problema no es concentrarse en la riqueza. El problema es concentrarse en la riqueza desde la vibración del ego: la avaricia, la envidia, el orgullo o el miedo. Ella se concentró en la riqueza desde la vibración del amor y la apreciación por la belleza. Su fe activa no estaba en ahorrar monedas, sino en invertir en la experiencia y la sensación de la abundancia, grabando así en su subconsciente la creencia de que merecía cosas bellas.

Parte 6: La Transformación del Miedo en Fe

“Para aquella persona que no aleja de su subconsciente todo temor o duda, no hay paz ni felicidad. El miedo es una fuerza encauzada, rodeamente, que debe volverse y transformarse en fe.”

El miedo es la antítesis de la fe y el alimento principal del ego. La metafísica nos da instrucciones directas para enfrentarlo:

  1. Enfréntalo Directamente:“haciéndole frente a lo que la espanta… enfrentarnos al león y el miedo se irá. Tratemos de huir de él y nos perseguirá.”
    • Miedo a la pobreza: Usa el dinero con fe y gratitud, demostrando tu confianza en que Dios es tu sustento.
    • Miedo a las personas: Acércate tranquilamente a quien temes. Verás cómo, al cambiar tu vibración (de miedo a amor), su actitud hacia ti se transforma o se aparta armoniosamente de tu camino.
    • Miedo a la enfermedad: Cultiva la indiferencia inteligente. Comprende que “no es posible contaminarse de nada menos que su vibración se encuentre en el mismo nivel que la de los gérmenes.” Una vibración alta de salud y vitalidad es el mejor escudo.
  2. La Afirmación de Unidad: Usa el poder del lenguaje para grabar la verdad: “Agradezco a Dios el donante, por Dios el regalo.” Reconocer que Dios y Su abundancia son uno, y que nosotros somos uno con Él, disuelve la ilusión de separación y carencia.

Parte 7: La Práctica Sagrada – ¿Cómo Ceder la Carga?

Llegamos al núcleo práctico. ¿Cómo hacemos esto en nuestro día a día?

  1. Identifica la Carga: ¿Qué te preocupa? ¿El dinero? ¿Una relación? ¿La salud de un ser querido? ¿Un proyecto? Reconoce la emoción de behind: miedo, ansiedad, duda.
  2. Formula tu Decreto: Habla directamente, con fe y autoridad. Usa palabras como:
    • “Yo libero y le entrego esta carga al Cristo que hay en mí (o a Dios, al Universo)…”
    • “…para que se abran los caminos del amor/abundancia/salud en mi vida.”
    • “…para que se manifieste [lo que deseas] que me corresponde por derecho divino.”
  3. Repite con Persistencia y Emoción: Hazlo cantando, bailando, caminando o en meditación. No de forma mecánica. Siente la liberación. “Dilo y dilo y dilo hasta que sientas paz.”
  4. Agradece: Una vez que sientes esa paz, esa certeza interior, agradece. Agradece como si ya estuviera resuelto.
  5. Sé Perspicaz con las Señales: Cuando aparezcan pequeños indicios (tu “ramita en el pico”), agradece y persevera con más fuerza. Es la prueba de que se acerca la manifestación.
  6. Confía en la Revelación: “Conforme lo decimos, nuestro ser, nuestra alma, nos va a dar decretos cada vez más precisos.” Comienza con un decreto general y permite que tu intuición te guíe para afinar y ser más específico, dando en el blanco de tu bloqueo.

Conclusión: Cruzando el Umbral hacia la Tierra Prometida

La Clase 5 de Metafísica no fue una lección más; fue un manual de operaciones para la libertad. Nos recordó que la “Tierra Prometida” de la abundancia, la salud y el amor perfecto no es un lugar al que se llega, sino un estado de conciencia al que se accede.

El acceso está condicionado por una sola cosa: nuestra voluntad de ceder la carga. De soltar las pesadas maletas del miedo, la duda y el control egoico que nos impiden correr hacia nuestra herencia divina.

El proceso requiere valentía para enfrentar nuestros “leones”, persistencia para seguir decretando contra toda apariencia y fe para celebrar las señales que anuncian el milagro. Pero la recompensa es la que se nos prometió: “Yo vi un cielo nuevo y una Tierra nueva. Y no habrá más muerte, ni tristeza, ni lágrimas, ni dolores.”

Tu llamado a la acción es simple: ¿Qué carga estás dispuesto a ceder hoy? Identifícala, formula tu decreto y comienza a sonar tu campana con fe. Tu milagro, ya está en camino.

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