Introducción: El Círculo que Libera o que Aprisiona
La metafísica nos guía hacia un principio universal simple pero profundo: la vida es un flujo constante de energía. Todo lo que resistimos, persiste. Todo lo que aferramos, se escapa. Todo lo que fluye, nos nutre y regresa multiplicado.
La Clase 6+ de nuestro curso profundizó en la ley más fundamental que gobierna este flujo: La Ley del Amor y la Circulación. Esta ley es el antídoto contra el egoísmo, la pobreza, las relaciones fallidas y el estancamiento espiritual. Nos enseña que la verdadera libertad no se alcanza al adquirir, sino al dar conscientemente y soltar con amor.
Este artículo desglosa esta poderosa enseñanza, revelando cómo aplicar este principio para cerrar lecciones kármicas, atraer riqueza auténtica y vivir relaciones basadas en la libertad y no en el miedo.
Parte 1: Cerrando Círculos Kármicos con Amor
“Cuando aprendemos las lecciones alcanzamos la libertad. Y hay personas con las que se nos despierta el egoísmo y no queremos dar. Si lo logras soltar y logras dar, logras cerrar el círculo.”
Nuestro camino espiritual está plagado de lecciones, a menudo personificadas en relaciones desafiantes. Estas personas llegan a nuestra vida como espejos, reflejando nuestras áreas de egoísmo, resentimiento o incapacidad para amar incondicionalmente.
La Señal de que una Lección no está Aprendida:
La clase fue clara: “mientras sigas acordándote negativamente de esa persona, no se ha cerrado el círculo, no se has tomado la lección… Tus problemas siguen vivos.” El rencor, el reproche o el simple recuerdo con dolor son indicadores de que la herida sigue abierta y, por tanto, la lección sigue activa, atrayendo más de lo mismo a nuestra experiencia.
El Sufrimiento es Opcional:
“Para que los seres humanos se desarrollen completamente no es necesario que sufran. Más bien el sufrimiento es el resultado de desobedecer la ley espiritual.” El sufrimiento no es un castigo divino; es la consecuencia natural de nadar contra la corriente de la ley del amor. La lección está diseñada para ser aprendida a través de la conciencia, no del dolor. Pero al aferrarnos al ego, often elegimos la ruta más larga y dolorosa.
Parte 2: La Trampa de la Dicha Egoísta y la Autocrítica
Uno de los insights más contundentes de la clase fue la advertencia contra la autocomplacencia:
“Cuando la gente se siente dichosa, se vuelve generalmente egoísta. Automáticamente la ley del Karma comienza a trabajar.”
La dicha egoísta es un estado de satisfacción personal que olvida la gratitud y el dar. Es creer que “lo merezco todo” sin la contraparte de “estoy dispuesto a dar todo”. En este estado, perdemos la capacidad de autocrítica y nos desconectamos del flujo. La ley de causa y efecto (Karma) entonces actúa: “Inmediatamente las personas comienzan a tener pérdidas.”
La historia de la mujer indiferente a su matrimonio lo ejemplifica a la perfección:
- Su Afirmación (Consciente o Inconsciente): “No me agrada el matrimonio. La vida conyugal no me llama la atención.”
- El Trabajo del Subconsciente: Su mente, fiel a sus declaraciones, trabajó para “liberarla” de aquello que decía no desear.
- El Resultado Kármico: Su esposo se enamoró de otra mujer y la abandonó.
La Enseñanza: “Cada vez que nosotros decimos algo, nuestro subconsciente trabaja para liberarnos de esa manera.” Nuestras palabras, cargadas de queja, indiferencia o reproche, son decretos en contra de nuestras propias bendiciones. La clave es vigilar nuestro lenguaje y alinearlo siempre con el amor, el perdón y la bendición.
Parte 3: Amar lo que Haces, Hacer lo que Amas
El principio del amor se extiende a cada área de nuestra existencia, incluyendo nuestro trabajo y vocación.
“Nadie puede alcanzar el éxito en los negocios si no los ama… No puedo tener éxito en mi relación de pareja, sino amo realmente a mi pareja… No puedo estar bien, saludable, próspero, abundante, si no me amo a mí mismo.”
La metafísica disuelve la separación entre el “trabajo” y el “amor”. La energía que pones en tu negocio, tu arte o tu estudio debe ser la misma energía de amor y devoción que pondrías en una relación valiosa. El caso del hombre etiquetado como “un 2” (supuestamente condenado al fracaso) demuestra que una “idea perfecta” en la mente divina supera cualquier limitación numérica o terrenal. Al alinearse con esa idea a través del amor por su camino, alcanzó un “éxito fabuloso”.
La Semilla de la Prosperidad:
- “Todo tiene que ver con amor y en el amor está la prosperidad. La semilla de la prosperidad es el amor.”
- Para atraer algo, “es preciso estar en armonía con ella.” Esto significa que si repudias el dinero, el dinero se apartará de ti. Muchos artistas permanecen en la pobreza no por falta de talento, sino por un desprecio internalizado hacia el “comercialismo” y el dinero, rompiendo la armonía necesaria para atraerlo.
Parte 4: La Ley de la Circulación: Dar y Soltar
Este es el núcleo de la clase y la aplicación práctica más poderosa. La ley de la circulación gobierna todo: el dinero, el amor, la energía y la creatividad.
El Dinero como Energía Divina:
- “El dinero es una manifestación de Dios que nos libra de las carencias y las limitaciones.” No es algo sucio o negativo; es una herramienta neutral que amplifica nuestra capacidad de experimentar y de servir.
- Su naturaleza es circular: “tiene que estar en constante circulación y ser empleado adecuadamente. Acaparar y ahorrar atraen resultados muy desagradables.”
El Ritmo Sagrado: Recibir para Compartir
La enseñanza crucial es un ritmo de tres pasos:
- Desear con Amor: “Quiero más.” Desear abundancia no es codicia; es alinearse con la naturaleza infinita de Dios.
- Dar con Alegría: “Cuando se presente la ocasión de dar, lo doy.” Dar libremente, sin miedo y con alegría, demuestra tu fe en que la fuente es infinita.
- Soltar con Fe: “Lo dejo ir libremente… le digo adiós, gracias porque sé que vuelve a mí.” Este es el paso crucial. Soltar sin apego, confiando en que al liberar la energía, esta regresará multiplicada.
La Paradoja del Amor y la Libertad:
Esta ley se aplica idénticamente al dinero y al amor:
- “Amo a mi pareja y la procuro, pero también la suelto y la dejó ir y la dejo libre… Estoy dispuesto a amarla totalmente, pero también a soltarla totalmente.”
- El control, el apego y el miedo a la pérdida son las fuerzas que matan el amor y la prosperidad. El amor verdadero florece en el contexto de la libertad mutua.
Parte 5: Casos de Estudio: Cuando la Circulación se Detiene
La clase ilustró las terribles consecuencias de violar esta ley con dos ejemplos contundentes:
1. La Parábola Moderna de “Avaricia”:
La película Avaricia muestra el final trágico de una mujer que gana la lotería pero cuyo “amor” por el dinero es en realidad miedo y codicia. Al acumularlo y negarse a usarlo (incluso dejando que su marido pase hambre), la energía se estanca completamente. El resultado final es la pérdida total: es asesinada y le roban todo. “El amor por el dinero es el principio de todos los males, cuando el amor es solo atesorar.”
2. La Mujer de los 77 Collares:
Una mujer adinerada compraba compulsivamente (collares, ropa) pero no usaba nada. Infringía la ley de la circulación al convertir objetos de belleza y utilidad en mercancía estancada. Su subconsciente y el universo respondieron accordingly: “Paulatinamente los brazos de esta mujer se fueron deteriorando” (una manifestación física del apego) y, finalmente, le fue retirada la capacidad de manejar su dinero. Acumular sin usar o disfrutar es tan dañino como no dar.
Conclusión: El Camino del Amor es el Camino de la Abundancia
La Clase 6+ nos deja un mensaje claro y liberador: el universo opera bajo una ley de intercambio amoroso. Para vivir en armonía con esta ley y manifestar la verdadera abundancia—en amor, dinero y salud—debemos adoptar la mentalidad del “Recibir con el propósito de Compartir”.
- En el dinero: Deséalo, gánalo con amor, gástalo o dónalo con alegría y suéltalo con fe.
- En las relaciones: Ama apasionadamente, pero suelta con libertad. Procura a tu pareja, pero reconoce su derecho a ser libre.
- En el crecimiento personal: Da tu perdón, da tu bendición, da tu gratitud. Suelta los rencores, suelta las historias pasadas.
Al final, todo se reduce a una simple elección, como concluyó la clase: “Si usted sigue el camino del amor, todo lo demás será dado por añadidura, ya que Dios es amor.” El camino del egoísmo y la codicia conduce inevitablemente a la pérdida. El camino del amor y la circulación consciente es el único acceso directo a la libertad duradera y a la prosperidad que realmente importa.
Tu llamado a la acción es hoy: Identifica un área donde estés estancado—¿es en el resentimiento hacia alguien? ¿En el miedo a gastar? ¿En el control sobre tu pareja?—y elige conscientemente dar y soltar. Cierra ese círculo. Pon la energía en movimiento. Y observa cómo el universo responde con un flujo de bendiciones que nunca se agota.